DOCE RETOS PARA UN EMPRENDEDOR. (Parte I)

Raúl Castro Ruz expresó: “El incremento del sector no estatal de la economía, lejos de significar una supuesta privatización de la propiedad social, como afirman algunos teóricos, está llamado a convertirse en un factor facilitador para la construcción del socialismo en Cuba, ya que permitirá al Estado concentrarse en la elevación de la eficiencia de los medios fundamentales de producción, propiedad de todo el pueblo y desprenderse de la administración de actividades no estratégicas para el país”[1].

Emprender se ha vuelto tarea imprescindible para la nueva sociedad; abrirse paso a nuevos horizontes, buscar caminos antes no transitados, en apoyo al desarrollo personal y por supuesto, del país.

“Negocios por cuenta propia”, “emprendimientos”, “pequeñas empresas”, son todos sinónimos de lo que se ha venido gestando en Cuba. Pero quizás, cueste aún un poco de trabajo hacerse la idea, imaginar esta gestación como propiedad privada, en una sociedad socialista.

Lo cierto es que se ha abierto una nueva puerta, que inspira un futuro prometedor. Solo es necesario saber cómo cruzarla sin quedar atascados. Para ello, es vital conocer sobre lo que haces, para hacerlo bien; los posibles riesgos y amenazas a los que te enfrentas, para estar preparado ante inconvenientes; las ventajas que puedes aprovechar sobre negocios similares, para ganar un lugar respetado entre los competidores y posicionarte en la mente de los consumidores. En fin, dominar técnicas y habilidades, como emprendedor, que contribuyan al éxito seguro del negocio.

Con estos criterios, la situación problémica que se identifica en este trabajo parte del escaso conocimiento que se tiene sobre las características y la forma de gestión de los emprendedores para alcanzar el éxito.

Esto deriva el siguiente problema: ¿Qué retos tiene que enfrentar un emprendedor para alcanzar el éxito en su gestión?

El objetivo general es el de: Describir 12 retos que deben seguir los emprendedores exitosos según la percepción y experiencia del autor de este trabajo.

El tema resulta novedoso porque ha sido poco abordado, es en un sector en crecimiento y no existe una sistematización de los retos a seguir para desarrollar un emprendimiento exitoso. En este camino la academia tiene que apoyar a los emprendedores y los retos que se proponen en este trabajo van en esa dirección. Es un trabajo dirigido a apoyar en lo teórico y basado en la experiencia de años de trabajo vinculado con este sector en otros países.

[1] Informe central del VI Congreso del PCC (abril de 2011)

Son palabras claves para recuperar este trabajo emprendedor, emprendimiento, retos, negocios, productos, proyectos.

DESARROLLO:

El punto de partida para iniciar este ensayo es tener claro ¿qué es lo que queremos? Como punto de partida lo que queremos es “crear un negocio”. Un negocio que puede ser particular o un nuevo negocio en una empresa estatal socialista.

Ahora, ¿para qué queremos crear un negocio, cuál es el beneficio que se deriva de dicho negocio? El para qué deriva dos beneficios: por un lado,  hacer del mundo un lugar mejor con nuevos productos o nuevos servicios; por otro lado, satisfacer necesidades identificadas que tengan las personas en la sociedad.

Pero, ¿por qué necesitamos nuevos negocios, que necesidades se satisfacen con nuevos negocios? La respuesta a esta interrogante tiene dos caminos: el desarrollo de la sociedad lo exige, una sociedad que esté en desarrollo requiere constantemente crecer y por otro lado, las gentes tienen necesidades y se requiere cubrir dichas necesidades.

Finalmente viene la pregunta de proceso y ¿cómo alcanzar tales beneficios y tales necesidades? La respuesta es evidente: con emprendimientos de nuevos negocios. Y para tales emprendimientos hay que enfrentarse a los retos que a continuación se presentan:

  1. Pensar en un negocio
  2. Lanzar un negocio
  3. Liderar un negocio
  4. Crear un equipo
  5. Buscar financiación
  6. Presentar el negocio
  7. Conquistar a los clientes
  8. Socializar
  9. Aferrarse a la contabilidad
  10. Buscar proveedores
  11. Asociarse y resistir
  12. Innovar las ventas

Estos son los retos necesarios para emprender un nuevo negocio pero, aunque están en una secuencia esto no quiere decir que se ejecuten en dicha secuencia. Todo depende de los momentos a los que se vaya enfrentando el emprendedor pero, a los fines del artículo es necesario dar un pantallazo de todos, aunque se presenten en un orden.

Una premisa que es necesario considerar en esta secuencia de retos es que todo debe hacerse bien desde la primera vez, porque es cuando se crea el ADN del emprendimiento y este necesita buenos cimientos para enfrentar los retos que se le van a presentar.

A esta altura puede hacerse la pregunta ¿y cómo pensar en un negocio? La respuesta se cae por su propio peso, siendo un emprendedor y sabiendo qué es un emprendimiento, que por demás tiene que ser sostenible.

Esto deriva una secuencia de interrogantes, por ejemplo, ¿y qué es un emprendedor? Digamos que emprendedores son “las personas que  transforman ideas en Iniciativas rentables”. Ellos poseen características y talentos especiales pero, necesitan un entorno favorable para prosperar.

Las características más comunes que tienen los emprendedores es que son: perseverantes, tienen liderazgo, son visionarios, creativos, innovadores, flexibles y muy optimistas.

Y, … ¿Qué es un emprendimiento? Toda idea extraída del pensamiento humano que puede llegar a cambiar vidas, y solo es tal cuando se hace de este proyecto o visión, un eco que alcanza todos los estratos sociales.

Pero, un aspecto a considerar es que los emprendimientos tienen que ser sostenibles y ¿qué se va a entender por sostenibilidad? Por sostenibilidad se va a entender la satisfacción de las necesidades actuales, sin comprometer las de las generaciones venideras, de forma tal que se garantice un equilibrio entre crecimiento económico, cuidado del medioambiente y bienestar social. Así como que  promueva la estabilidad institucional.

Luego, la sostenibilidad se garantiza con que el negocio sea rentable, cuide el medio ambiente y garantice el bienestar social. Todo esto acompañado de una determinada estabilidad institucional. Pasemos ahora a analizar los retos:

Reto 01. Pensar en un negocio.

Los primero que hay que hacer cuando se quiere montar un negocio es .pensar en él y para ello hacen falta tener ideas, pensarlas, predecirlas crearlas o innovarlas. Este tal vez sea el paso más difícil. Muchas veces se quiere montar un negocio pero, no se sabe qué negocio montar y esto es un proceso de búsqueda de estudio, de lograr identificar un nicho en el conjunto de necesidades que tiene la población.

Hay que buscar por sectores de la economía, en el ámbito de la educación, de la salud, de la industria en sus diferentes sectores, en el desarrollo local. Pero, es necesario primero tener en cuenta qué es lo que se sabe. Una carrera universitaria abre el espectro de conocimientos pero, no el de emprendedor necesariamente. Tal vez para un ingeniero mecánico o civil le sea más fácil encontrar el nicho: la mecánica de carros o la construcción. Puede ser que alguien con una cultura general le sea más fácil o más difícil y de momento identifica como una oportunidad que conoce mucho de historia y se dedica al turismo. En fin, los nichos pueden ser muchos pero, es necesario pensar cuál es el negocio que queremos.

Para encontrar esos nichos hay que tener curiosidad intelectual y quizás descubrir algo de manera casual pero, hay que preocuparse por lo que puede resultar diferente, por el detalle de lo que falta en algún lugar particular. Hay que considerar el efecto Pigmalión, amar lo que queremos hacer y con ello se produce la profecía de la realización personal y así aparece el negocio.

Hay que considerar también que en el mundo existen muchas frustraciones, inconformidades  y ahí puede estar el nicho, en lo que tanto se lamenta la gente.

Sin embargo, no menos importantes es no dejar de considerar tener un espíritu emprendedor y por lo tanto pensar en lo que puedes hacer y no en las limitaciones para hacerlo. Ten claro lo que conoces y las habilidades que tienes donde están localizadas, a lo mejor puedes encontrar productos que son vacas lecheras, están en el mercado en grandes cantidades pero, le falta algo, algo que lo haga diferente, algo que le agregue valor y ahí está la diferencia.

Tienes que encontrar dónde está tu punto óptimo es decir el punto donde convergen las experiencias, las oportunidades y la pasión. Las experiencias conformadas por tus conocimientos y habilidades, unidas a las oportunidades puede darte la suerte, Las oportunidades unidas a la pasión que pongas puede darte la disposición a realizar el emprendimiento y finalmente, las experiencias unidas a la pasión te da la capacidad de crear. Así busca tu negocio encontrando ese punto óptimo donde convergen la suerte, la disposición junto a la capacidad que tienes para crear.

Si quieres puedes encontrar amigos de aventuras para que no innoves solo y busques contribuciones que sean creíbles. Amigos que sean visionarios y complementen, que hablen el mismo idioma, aunque uno sea más global y el otro de más detalle, se complementan. Busca el compromiso de formar una pareja, como un matrimonio, por años, por largo tiempo.

Cuando creas que encontraste un emprendimiento evalúalo, mira a ver si tiene sentido, si mejora el mundo y si es novedoso, si hace cambiar la idea sobre un producto o servicio.

Después, crea un propósito estratégico que explique el sentido de tu emprendimiento, que sea un hechizo mágico místico, que sea breve, positivo y orientado al exterior.

Además, elige el modelo de negocio que quieres; vas a venderle a un solo cliente, a varios clientes con varios precios, a intermediarios, o vas a vender productos que son insumos, vas a entregar primero una cantidad de productos gratis para que conozcan el producto. Estos aspectos debes tenerlos definidos en este paso. Tienes que marcar el mercado y tener en cuenta si en algún momento te vas a expandir y cuando es ese momento.  Define los límites de tus negocios.

Finalmente, sé un persona legal, cumple con lo establecido, regístrate donde tengas que registrarte, considera el perfil de los trabajadores y cumple con la legislación vigente. Cada lugar tiene sus particularidades.

Reto 02. Lanzar un negocio.

Teniendo el negocio definido, lanzarlo es poner el producto en el mercado y esto no deja de ser emocionante pero, para ello, si es posible, dicho producto debe hacer un salto que vuele cualquier paso intermedio. ¿Qué es esto? No seguir la secuencia normal que han tenido algunos productos, la máquina de escribir, la máquina eléctrica, la impresora y la impresora 3D. Si el salto hubiera sido de la máquina de escribir a la impresora hubiera sido mejor y mejor aún si se hubiera ido directamente a la 3D. Pero a veces, esos caminos son necesarios, marcan el desarrollo.

Para esto tu producto debe ser profundo o lo que es lo mismo,  tener funcionalidad. Además, que resuelve un problema del cliente, que ayuda a mejorar a la gente y que es elegante, captura la atención.

Por otro lado, es necesario que elijas un buen nombre y que lo identifica en cuanto se ve. Para ello tienes que ver que no lo utiliza otro, que tenga potencia verbal o lo que es lo mismo, cuando está en la calle se puede utilizar como un verbo y tal vez pueda ser utilizado en otro país. Procura que inicie con una de las primeras letras del alfabeto, de manera que si se hace una búsqueda o listado aparezca entre los primeros. No pongas ni números, ni letras finales y evita nombres con varias palabras unidas y pon siempre la primera letra en mayúsculas.  No te olvides de registrar la marca, esto lo vas a necesitar en el futuro, cuando estés más posicionado. Estas son algunas ideas

Preocúpate por tener el prototipo y dárselo antes a los clientes para que lo revisen y te digan; busca su viabilidad en el mercado y si es valioso, si es capaz de cambiar al mundo y mira a ver si expresa lo que pretendías conseguir. Haz pruebas en un radio de acción y comprueba que el producto se vende y que lo conocen, que están dispuesto a usarlo, aunque sea en una escala local. No te preocupes ahora por abarcar mayor espacio. Para que puedas hacer algo de calidad piensa con mentalidad de exportador. Tal vez algún día puedas exportar tu producto o servicio.

Elabora un posicionamiento respondiendo a la pregunta de ¿a qué te dedicas? Para ello da un solo mensaje, difúndelo en cascadas y retroaliméntate, muestra la diferencia y no te olvides del mensaje de marca, así como déjate arrastrar por la corriente del mercado.

Ahora salta al abismo, la gente quiere productos nuevos, dáselos. Muéstrales que eres empático y has sabido interpretar sus necesidades y destaca su utilidad para que acumules puntos.

Finalmente, inspira fe, diseña tu sistema de valores y no te alejes de ellos ni un tantico, demuestra que tu virtud es trabajar por un mundo mejor y que para ello has marcado la diferencia. Esto  te llevará a donde esperabas llegar.

Reto 03. Liderar un negocio.

Una definición de liderazgo que ya expresé en un libro es la de ver al mismo como “la capacidad que tengan los líderes para influir en las conductas de las personas para que trabajen con entusiasmo, fundamentados en el poder que tienen y considerando que accionan sobre personas, no sobre máquinas”. El ejercicio de un buen liderazgo debe gestionar el cambio con nuevos diseños y el uso de métodos participativos.

Bajo este concepto de liderazgo, se pone en evidencia al liderazgo como categoría propia del ámbito de la dirección organizacional y no hay nada que lo límite para medir aquellas personas que tratan de influir sobre las personas a partir de su poder. Pero, el poder puede tener dos fuentes: el dado por el cargo y el que los subordinados reconocen.

Para montar un negocio hay que contar con los dos poderes y para ello lo primero que tiene que hacer quien dirija un proyecto de emprendimiento es ser ejemplo, el ejemplo es lo que la gente sigue, las ideas del líder son las que la gente desarrolla y para ello la autoridad tiene que ser real, la que la gente reconoce.

También para liderar un negocio hay que tener voluntad y compromiso, por eso hay que luchar, luchar y luchar con tenacidad. Ten en cuenta que tu proyecto es tu nuevo hijo y tienes que ayudarlo a caminar y a crecer.

Para esto es necesario por igual desarrollar la espiritualidad, tener un objetivo supremo, así como esforzarse y resistir presiones. El buen líder hace las cosas con pasión, con amor y sobre todo con felicidad. Así, hay que irradiar optimismo y nunca mostrar miedo, mucho menos delante de los trabajadores. Hazte de un confesor espiritual en quien puedas confiar.

Liderar un negocio también requiere crear una cultura en la gente, un sistema de valores para que le encuentren sentido al trabajo. Hay que crear expectativas y a partir de ellas crear objetivos, que deben comunicarse  evaluar sus progresos para trabajar en la solución de los problemas que se presentan y reconocer a los mejores.

No te engañes, busca siempre la verdad, detecta los puntos fuertes y débiles que tienes  en I & D, verifica si estás gestionando bien las operaciones, cómo se comportan las variables económicas-financieras y si caminas sobre carriles reales, que generan beneficio.

Es bueno contar con un abogado del diablo, alguien que no te engaña y que siempre te dice lo malo, lo peor que te pasa. El rol de este opositor es bueno si aceptas las críticas que te haga y fomentas la comunicación interna. No es necesario que este abogado esté en todas las reuniones.

Un buen líder también tiene que saber buscar gente que son mejores que él y para ello tiene que ser humilde. Hay que tener capacidad para seleccionar los mejores y confianza para trabajar con ellos. Considera aquellos que trabajan con el hemisferio derecho pero, que no todos presenten esta característica. A estas personas hay que ayudarlos a crecer con tu producto y darle la oportunidad que demuestren su compromiso y que se hacen mejores porque les das oportunidades  Busca sus puntos fuertes y dales tareas de provecho para que apoyen a los más jóvenes.

Como buen líder también tienes que aceptar tus fallos, criticarte ante otros, asumir la responsabilidad por los malos resultados. Recuerda que las organizaciones se parecen a los que las dirigen. Trata de ser empático y no pidas que hagan lo que tú no harías. Trabaja codo con codo.

Un emprendimiento no puede tener al frente un “busca plata”, alguien que no tiene sentido emprendedor. Un proxeneta no es emprendedor. El objetivo central de un emprendedor no puede ser maximizar las ganancias. El fin último de un emprendedor tiene que ser aumentar el valor del emprendimiento en el mercado; que su capital intelectual llegue a superar su capital financiero.

Finalmente, los emprendedores deben celebrar los éxitos, que es una forma de motivar y conocer a la gente más allá de las relaciones formales. Además, eso distrae la mente y recuerda que celebran porque han trabajado por el éxito. Claro en esta celebración, no botes la casa por la ventana.

En estas celebraciones pueden venir cambios de ideas y de políticas, eso es válido, el cambio es muestra de inteligencia y es posible que el cambio sea necesario. Pero en la actividad no dejes de decirles que los quieres e invítalos a compartir informalmente.

Cuando hables con tu gente no dejes de utilizar frases como “no sé”, “gracias”, “haz lo conveniente” o “es culpa mía”. Estas frases abren los caminos y ayudan a llevar el negocio como ellos quieren.

Luego el principal reto de un emprendimiento es contar con un gran líder, que asuma a consciencia su condición, que tenga espíritu emprendedor pero, esto implica que debe tener en cuenta que todo emprendimiento conlleva riesgos, que hay que enfrentarlos.

¿Riesgos de qué tipo? Laborales, comerciales, de producción, financieros, legales, de aprovisionamiento, de mercado. Por eso un gran emprendedor tiene que afrontar desafíos como: escasez de recursos materiales y humanos, falta de liquidez, aislamiento, inexperiencia gerencial, escaza utilización de tecnologías, falta de competitividad global, falta de visión y pensamiento estratégico, bajo nivel de divulgación, tendencia a ser mejores en producción que comercialización.

El no saber resolver estos desafíos lleva a que un gran porciento de los emprendimientos se vea obligado a cerrar sus puertas, cuando la tendencia normal debe ser a crecer.

Reto 04. Crear un equipo.

Al momento de crear un equipo de trabajo el emprendedor debe dejar de lado lo irrelevante y ser capaz de buscar lo que necesita. Los miembros del equipo tienen que encontrarle sentido al trabajo. Tener experiencias, ser agradables e inspirar confianza, ser inteligentes y tener puntos fuertes.

A la contratación hay que darle cierta dramaturgia para que espante a los que quieren buena vida y no sacrificio, así como dejar claro el riesgo que se corre al enfrentar un emprendimiento.

Durante la entrevista confía en tu intuición pero, haz una guía de preguntas y estructúralas, pregunta qué se conoce sobre el puesto de trabajo y las competencias que se tienen y busca el equilibrio entre la persona y el puesto. Toma nota de todo y verifica las referencias que traigan. Evalúa su currículo y comprueba la visión de trabajo que se tiene contra la visión del dinero que se quiere. Si puedes has la entrevista en equipo, no la hagas solo(a).

Mira a ver qué preocupaciones tiene y quienes son los que más influyen en su vida. Ten en cuenta que una entrevista para trabajar no es una negociación pero, hay que llegar a acuerdos y ver sus intereses antes de fijar el salario. Ten presente que siempre te van a decir mentiras, trata de identificarlas. Selecciona los que te gustan.

En este momento es más fácil de decirle que no al que no quieres, ten presente que es más difícil despedir al que quisiste. Sin embargo, si seleccionas al que no quieres, después lo segundo es más molesto, por eso, es saludable dejar claro que habrá una evaluación del desempeño a los 90 días para ver la permanencia o no en el trabajo.

Considera por igual que el contrato no es final, unos que vienen otros que se van, dice la canción que cantaba Julio Iglesias, y la vida sigue igual. Sin embargo, cuida que una vez que se gane posiciones en el equipo de trabajo, algunos pueden sentir el deseo de ocupar tu puesto. ¡Cuídate de esos! Confía pero, siempre ten una carta escondida para esos tipos.

Reto 05. Buscar financiación.

Para pensar en la financiación del negocio, si no tienes capital, primero que todo lo que tienes que pensar es en la liquidez del negocio. Tú puedes trabajar en cualquier sector de la economía pero, busca donde hayas necesidades mínimas de capital, ciclo de venta corto y fluidez del dinero rápido.

Si tu negocio no requiere de capital inicial, mejor. Por eso, si puedes empezar en el negocio de los servicios, mejor, el dinero fluye en poco tiempo. Una empresa de producción requiere de más capital inicial y con ello, endeudamiento. La empresa de servicios es mano de obra y servicios facturables al momento. Aquí se puede contar con gente de talento y de salario bajo y son fáciles de controlar.

Busca hacer las ventas directas al cliente, los negocios indirectos te obligan a vender más porque los productos se demoran en llegar. Ten en cuenta como la gente percibe tu producto o servicio y, si te es posible, lucha contra el líder. Claro, si vale la pena y el líder no quiere destrozarte o que tú producto marque una diferencia importante. Suda la camiseta y céntrate en lo importante.

En los inicios contempla la existencia de poco personal y lo mínimo de inmobiliarios, así como subcontratar los servicios que requieras, como llevar la contabilidad. Trata de ser funcional y práctica lo de “zapatero a tus zapatos” y concéntrate en comprobar el grado de satisfacción de tus clientes.

Con estas pequeñas reglas podrás ir logrando en gran medida un autofinanciamiento de tu negocio. De lo contrario tendrás que encontrar un financiamiento externo, que siempre es más complejo.

El financiamiento lo puedes conseguir con amigos o parientes que tengan algo para prestarte y es aplicable a negocios de poca monta. Otro camino es encontrar gente que tiene un poco de dinero y quieren ayudar a la sociedad y jóvenes a salir al mercado con nuevos productos pero, a su vez ganar un poco de plata por los intereses cobrados, regularmente bajos. Esta gente no los puedes infravalorar, son gente que les importa el  dinero, más allá de sus intenciones de ayudar.

Si el negocio tiene mayores envergaduras y tus ambiciones son superiores, no te queda más remedio que buscar capital de riesgo, que es un proceso más largo y hasta frustrante, ya que no es garantía de éxito y su lealtad es hasta que dejas de cumplir los plazos, por lo que te vuelves moroso y su principal interés es ganar dinero. Este capital suele estar en los bancos, que suelen pedir mucha información.

Por eso es importante tener bien delimitado el proyecto y pensar en un plan de negocio, que pedirán. Es necesario contar con toda la información que sea posible, documentarla y acompañarla de fotos. No obstante, cuídate de informaciones indecorosas que siempre te van a hacer como, que te dan la plata para que la gastes en tal lugar, donde tienen comisiones obviamente.

Por eso es importante tener claro con quién o quiénes es la reunión, cuáles son sus requerimientos y reúnete con tú equipo para encontrar matices o ganchos, que hagan tu presencia más potente.

Hasta esta altura del juego tienes que creer en tú proyecto y ser capaz de demostrar su necesidad, así como de hacer lo que tengas que hacer y tener claras las jerarquías del proyecto. No des números imaginarios, sino que se pueden calcular mentalmente. Presenta un nivel adecuado de competencia y demuestra como tu proyecto marca la diferencia. Se atrevido y crea confianza, declara lo que no puedes hacer y la competencia sí. Trata de evitar preguntas trampas y si las hacen es una oportunidad para demostrar tus habilidades.

Ganarse la confianza de un inversor no es fácil y tienes que seguir aquello en que no fuiste lo suficientemente claro, por lo que debes buscar información complementaria para el próximo “round”, aunque procura no caer pesado.

Piensa que siempre necesitarás de un abogado, sobre todo para definir términos y condiciones que pueden poner en riesgo el proyecto por su complejidad.

En resumen, el financiamiento puedes lograrlo: medidas para el autofinanciamiento, amigos y familiares, inversores que prestan a un bajo interés o solicitando un préstamo al banco. Ellas pueden trabajarse en paralelo si es necesario.

A partir de aquí comienza un nuevo calvario. Hay que pensar si el proyecto no funciona o si no vas a poder conseguir más financiamiento; qué pasará si no cumples todo lo del proyecto o si hay una crisis económica en el país. Tienes que considerar que un emprendimiento siempre va a estar sometido a grandes riesgos y una de las particularidades de los emprendedores es aprender a sobrevivir cuando todo va mal.

CONCLUSIONES:

La primera conclusión a sacar es la de buscar que el trabajo no aburra, que no se haga muy grande y este ya se me fue de dimensiones. Traté de reducirlo pero, una página por paso ya son cinco, más la introducción y la despedida, pues he llegado a ocho. No obstante, espero compartan conmigo estos primeros cinco pasos.

Desarrollar un emprendimiento no es una cosa tan fácil y los que lo han hecho comprenderán que tengo razón en los que les digo: pensar un negocio no es algo de chiflar y cantar, sobre todo si se quiere emprender con el propósito de darle valor a ese negocio.

Hay algo de lo que no hablé y es que si defines el negocio pero, no tienes dominio de él, tienes que estudiar sobre ese negocio. El dueño de la juguera de 46 y 3ra., Alberto Puig, siendo abogado y teniendo una maestría estuvo estudiando durante seis meses las propiedades de las frutas para abrir el negocio de jugos de frutas que él quería.

Por otro lado, lanzar un negocio es algo más que un plan de marketing, es necesario lanzar un producto que es funcional en el mercado, satisface una necesidad y es elegante, así como marca la diferencia con respecto a otros similares o sustitutos. Además, tiene un nombre que atrae.

Para conducir a personas y lograr los objetivos propuestos, es necesario saber liderar a la gente. Es necesario que la gente te de autoridad, confíe en ti y para ello tienes que ser ejemplo. A veces se piensa que lo difícil de un negocio está en los problemas contables y legales y lo realmente difícil es saber conducir a la gente. Esto no se le puede ir de la mente a un buen emprendedor.

Para ayudar a ese buen liderazgo, el emprendedor tiene que tener claro que él no puede desarrollar solo el emprendimiento, necesita gente que lo ayude y lo apoye, tiene que formar por tanto un equipo y en ello debe tener claro la gente que selecciona y no confiar de que todo el mundo es “weno”.

Paso importante es el financiamiento y este juega con el negocio que selecciones, negocios de bajos financiamientos están en los servicios. Conozco una emprendedora que hizo un negocio que hoy es floreciente y no empleo un céntimo. Su principal capital estuvo en sus conocimientos y experiencias, encontró una oportunidad y le aplicó mucha pasión y amor. Es decir, encontró su punto óptimo y donde su capital principal fue, su capital intelectual. Hoy para ella trabajan 7 personas.

No obstante, otros necesitan financiamiento y tienen que buscar fuentes. Una primera fuente que siempre se acude son los amigos y familiares. Hay otros que prestan dinero a baja tasa de interés y siempre hay grandes capitales de riesgos, que están en los bancos. Según la magnitud del negocio será la necesidad de capital que se requiera. Conozco un emprendimiento en La Habana que pidió al banco y le llegó a conceder un financiamiento por 3 millones de pesos, en otro caso, fue el de un millón y medio. No es fácil pero, sí posible.

Autor: Dr. Cs. Carlos Díaz Llorca

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