EL OJO CRÍTICO 04. LO QUE NO DEBE HACER UN EMPRENDEDOR

Vuelve “el ojo crítico” con una mirada a situaciones presentes en algunos emprendedores que no son las mejores y que se deben superar. “El ojo crítico” piensa y actúa como un servidor público y plantea situaciones sobre las cuales se deben reflexionar y en algunos casos se deben tener en cuenta. Lo hace desde el punto de vista constructivo.

Dada la convocatoria a que esta mirada no sea unipersonal, sino que muchos contribuyamos con ideas constructivas a señalar aspectos que se pueden superar, sin tratar de particularizar a personas o emprendimientos, la idea que hoy se presenta es de una colaboradora, que nos da un detalle que también hemos visto y supongo muchos han visto pero, no se me ocurrió a mí. Eli, nuestra colaboradora, nos llama la atención sobre aquellos emprendedores que ella los llama “autosuficientes” o “prepotentes”.

Dice son personas que con el tiempo han logrado un buen posicionamiento y pueden considerarse personas de “éxito” pero, que esto se les ha ido para la cabeza. Hablan con las personas como si ellos fueran gente superiores y ya no es el cubano de a pie que antes fue. Ya no es gente del barrio, ya es “un emprendedor de éxito”, alguien superior en los estratos sociales. Son personas que se han vuelto déspotas y hasta llegan a maltratar a sus subordinados y gritarles. Perdieron algo esencial, la cubanía, eso que nos hace amables, cariñosos, habladores, simpáticos y que tanto les gusta a los extranjeros. Eso que nos hace un pueblo diferente, como me dijo una profesora francesa que tuve hace muchos años y que me dijo por esa razón se quedó en Cuba, después de recorrer todo el mundo.

Creo que esto es un detalle muy particular, no pienso sea la generalidad de los casos. Pero, “el ojo crítico” busca eso, tener un espacio donde comentar lo que no debe hacer ningún emprendedor. No importa que sea un hecho aislado, es un hecho y debemos comentarlo y proyectarlo para, como se decía antes, “al que le sirva el sayo, se lo ponga” y lo tenga en cuenta. ¿Entonces?

Un emprendedor tiene que ser un tipo legal y ello implica ser un tipo ético, elegante, admirable y elogiable. Pero, ahora agrego algo más, humilde, sencillo, una gente de pueblo que trabaja para que el pueblo viva “en un mundo mejor”. Tiene que estar en los detalles y dentro de esos detalles su forma de actuar, sus valores.

El “éxito” no debe cegarnos, aprendamos de los que han fracasado por no seguir el camino de lo que es un emprendimiento. Un emprendedor es alguien perseverante, visionario, creativo, innovador y optimista. Nunca un emprendedor debe ser autosuficiente y muchos menos déspota o prepotente. Piense y actúe como un servidor público que trabaja por un mundo mejor.

3 de noviembre de 2019

Por: Dr.Cs. Carlos Díaz Llorca

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